Entrevista

Marcos Valle

Entrevista realizada con motivo de la gira de presentación del disco Escape (Far-Out) y publicada en el número 5 de Serenidade, manual del usuario

Serenidade: ¿Por qué tomaste la decisión de dejar de grabar en el año 86?

Marcos Valle: En 1986 dejé de grabar. Había hecho mi último disco en el 86 y en mi opinión era un disco muy bueno, se llamaba Tempo da gente. Lo que ocurrió es que tuvo falta de suerte porque después de grabarlo, la compañía desapareció y me quedé muy decepcionado porque el disco no hubiera tenido la promoción que yo pensaba que merecía. Entonces decidí dedicarme a componer músicas para otros artistas hasta que llegase un motivo para grabar. Y ese motivo surgió sólo mucho más tarde, cuando ocurrió toda esa cosa de Europa, de los djs que me descubrieron y ahí estaba la motivación que me faltaba. Durante el tiempo que viví en EEUU, desde el 75 al 80, grabé con Sarah Vaughan, grabé con ella en uno de sus discos, además de eso trabajé como compositor y fue entonces cuando hice las músicas con Chicago, con Leon Weir, compañero de Marvin Gaye. Durante esos cinco años actué más como compositor, que es una cosa que me gusta mucho. Pero ahora, con todo eso de Europa volví a tener muchas ganas de grabar y de hacer estas giras. Actualmente es cuando más me apetece tocar y grabar discos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Serenidade: ¿Te sorprendió que los djs europeos, especialmente los ingleses, valorasen tanto tu música?

Marcos Valle: Realmente me quedé muy sorprendido cuando vi que mi música estaba atrayendo el interés de los djs y de un público nuevo. Yo no lo sabía, lo supe más tarde, unos cuatro años después de que estuviera ocurriendo. Como yo no había fomentado nada sino que fue una cosa que descubrieron ellos mismos, me sorprendió mucho y me hizo muy feliz porque me dio energía. Ellos comenzaron a lanzar mis discos fuera, a hacer recopilatorios, hasta que llegó la idea de hacer un disco nuevo y aquello sí que fue una gran sorpresa. Después pregunté “y cómo comenzó todo esto” y me explicaron que algunos djs experimentaban trayendo música brasileña. Todo fue una gran sorpresa, un gran empujón en mi carrera que me dio esa fuerza hasta ahora.

Serenidade: ¿Cómo ves el panorama musical de Brasil actualmente?

Marcos Valle: Lo que sucede es lo siguiente: en los últimos años en Brasil, la dirección que tomó la música brasileña fue muy comercial. Las compañías, y en consecuencia las radios, comenzaron a hacer discos que se pudieran vender inmediatamente. Se dejó un poco de lado aquella preocupación de calidad, de cultura, que hubo en la época de la Bossa Nova, del Tropicalismo. Por entonces las compañías buscaban artistas que a largo plazo, incluso no vendiendo mucho inmediatamente, pudieran ser importantes en el panorama de la música brasileña.

En los últimos años, en Brasil eso ha cambiado, llegaron diferentes tipos de música pero siempre con esa intención comercial. En este momento para mi música y la de otros músicos, el mercado no está muy bien. Por eso fue fantástico que se abriese ese otro mercado en Europa, en Japón, en EEUU, pues fue ahí donde nuestra música funcionó. Ahora en Brasil se esta produciendo una vuelta, una mejora. Parece que la gente se cansó de oír sólo eso y comenzó a buscar la Música Popular Brasileña (MPB). Por ejemplo, Samba de verão, una música que yo hice en el 65, es ahora un éxito en Brasil (canta), porque sonó en las televisiones y es un éxito en la voz de Caetano Veloso. Está habiendo una vuelta en Brasil a la música que no es comercial.

Serenidade: ¿La mezcla entre la Bossa Nova y la música electrónica es una forma de hacer a aquella más comercial o es simplemente una evolución lógica de la misma?

Marcos Valle: No, voy a decirte lo siguiente, la razón de que yo también haya empleado la electrónica en mi disco es porque mi música fue descubierta por los djs. Ellos comenzaron a consumir mi música como era en origen, es decir, cogían mis grabaciones originales y la pinchaban. Después comenzaron a hacer los remix. Cuando vi esos remix los encontré perfectos, muy bien hechos y como a mí siempre me ha gustado el ritmo, cuando uno de los productores de Nova Bossa Nova, Roc Hunter, me sugirió que si quería experimentar alguna cosa electrónica, le dije que sí. Entonces, él basándose en mi música preparó grooves electrónicos; yo escogí cinco, comencé a trabajar encima y el resultado fue muy bueno, inmediato, me gustó mucho. Coloqué lo electrónico bien al fondo, puse la banda y los arreglos encima y, en mi opinión, esa unión con lo electrónico está muy bien porque, lógicamente, atrae más público para la música brasileña. Los grupos electrónicos comienzan a tener influencias de la música brasileña, la brasileña comienza a tener influencia de allí y esa mezcla hace que la Bossa Nova y la nova Bossa Nova comience a tener cada vez más adeptos en el resto del mundo.

Serenidade: ¿Crees que los discos de Bossa Nova electrónica que se están haciendo actualmente serán en el futuro piezas buscadas por los coleccionistas como ocurre con discos tuyos como O cantor e o Compositor?

 

 

 

 

 

 

 

 

Marcos Valle: Lo creo, lógicamente. Fíjate, dentro de cualquier movimiento nuevo que surge, siempre vas a tener cosas buenas y cosas no tan buenas. Ahora, en esa unión entre el pop, la electrónica y la Bossa Nova, hay cosas bien hechas. El disco de Bebel Gilberto, por ejemplo, yo lo encuentro muy bien hecho, creo que es un disco que se va a quedar para los coleccionistas del futuro. Estoy seguro de que Escape y Nova Bossa Nova están dentro de eso.

Por lo que yo he leído en las críticas que están saliendo en Europa sobre Escape, lo colocan ya como si fuese un clásico porque es muy interesante, porque allí están los elementos de la Bossa Nova y también tiene varios elementos pop porque O cantor e o compositor es muy bossa, pero yo tengo varios discos después, como Garra, que tienen esa conjunción con el pop y que están en la misma escala para los coleccionistas. Por eso creo que cosas con esa unión entre lo electrónico y la bossa van a convertirse en piezas de coleccionista.

Serenidade: Sin embargo, Escape, es un disco menos electrónico que el anterior, Nova Bossa Nova.

Marcos Valle: Yo también lo creo porque, fíjate, aquello era lo primero, el primer disco que grabé después de todo eso, de la cosa de los djs y tal... La tendencia es que la gente madure en el segundo y creo que eso es lo que sucedió. El segundo es menos electrónico, está presente pero de una forma más sutil y creo que también va a ser esa la tendencia para el próximo disco.

Serenidade: ¿También será para Far-Out Records?

Marcos Valle: Sí, vamos a hacer otro porque cuando algo funciona... Joe Davis sabe cómo provocarme porque conoce mucho de mi música, sabe de cosas que yo ni me acuerdo de haber hecho, dice: “Aquella música que hiciste en el 75, en aquel disco no-sé-qué, podrías intentar alguna cosa...”. Él me provoca en ese sentido, junto con Roc Hunter que tiene muy buenas ideas... Formamos un equipo que funciona muy bien y aunque esté muy metido con Escape, ya estamos pensando que a principios del año que viene vamos ha comenzar a preparar un nuevo disco.

Serenidade: En Escape incluyes una canción O indio é Brasil dedicada a los indios y de contenido ecologista. ¿Cuál crees que es la razón por la cual los músicos brasileños están tan preocupados por la ecología?

Marcos Valle: Porque Brasil es muy rico en eso, es un país muy grande. Tiene la selva amazónica, los indios que, pobres, cada vez están más acorralados. La gente les ve cuando van a las grandes ciudades para hacer sus reivindicaciones al presidente y comienza a tener conciencia de ello. Sabemos que Brasil es un país muy importante para el equilibrio del mundo entero por la selva amazónica y por eso tenemos que preocuparnos por todo lo de la selva, las aguas... Es una tendencia del mundo moderno acabar con todo eso y los indios son símbolos de esa preocupación por la naturaleza, por eso hice esa música, para dar mi colaboración y que se les preste atención. Lo mismo sucede con otra música de este disco en la que hablo de mi decepción con el problema social de Brasil, con los niños de la calle, porque yo hago las músicas basándome en mis emociones. A veces son alegres, la mayoría salen con ritmo, pero en ocasiones me vienen ideas, decepciones, momentos depresivos y permito que esas emociones influyan en mi música porque creo que es lo que debe hacer un artista.

Serenidade: Creo que tú no perteneciste a la UNE...

Marcos Valle: No.

Serenidade: Pero en tus músicas, desde siempre, hay mucho contenido social, como en tu primer éxito, Sonho da María...

Marcos Valle: Exactamente, es verdad. La primera música que hicimos tenía un fondo social, eso respecto a lo que me preguntabas sobre la relación de los brasileños y los temas sociales. Después, con la llegada del gobierno militar es cuando los artistas nos empezamos a reunir por la importancia que tenía hablar de esos temas. La libertad de prensa desapareció, la gente tuvo miedo de hablar en los bares, en los restaurantes, no fuera a ser que alguien estuviera escuchando. Entonces nosotros los artistas nos reunimos y comenzamos a ver la importancia que tenía decir alguna cosa con doble sentido. A partir de entonces hicimos varias músicas que tuvieron éxito como Terra de ninguem, Gente, Democustico, Viola Enluarada y otras más porque era necesario que los artistas tomasen una posición.

Serenidade: Tu viviste varios años en EEUU, coincidiendo con el gobierno militar...

Marcos Valle: Quedé muy decepcionado...

Serenidade: Pero dices que no te exiliaste...

Marcos Valle: Lo que sucedía es que las músicas que hacíamos eran completamente censuradas y a veces hasta eliminadas: “No, esa música no puede salir”. Hacías una música y tenías que ir a hablar con los estúpidos censores que a veces imaginaban cosas que no habías dicho porque estaban queriendo ver cosas donde no las había. En ocasiones tenías un disco preparado y no podía salir porque tenía una música que la censuraban. Todo eso me cansó y en el 75 decidí salir de Brasil, no sabía si para una semana, un mes... Allí, las cosas del trabajo empezaron a funcionar, trabajé con Deodato que grabó músicas mías, trabajé con Sarah Vaughan que grabó músicas mías y yo grabé en un disco de ella, conocí al grupo Chicago que grabó canciones mías, trabajé con Airto, trabajé con Flora Purim... una cosa llevó a la otra y acabé quedándome aquellos cinco años, trabajando bastante hasta que en el año 80 decidí regresar.

Serenidade: Hemos hablado con Claudio Slon y Carlos Lyra sobre la Bossa Nova. Slon dijo que la Bossa Nova sólo estaba presente en los desfiles de modelos y Lyra que ella permanecería siempre que existiese la clase media ¿qué opinas tú?

Marcos Valle: La importancia de la Bossa Nova en el mundo... Ella se ha quedado y creo que se va a quedar para siempre. Una cosa es hablar de la Bossa Nova como nombre, como movimiento, entonces bien, la bosa nova tuvo aquel momento grande, con Vinicius, con Jobim, con mi canción Samba de Verão... pero de ahí para acá, la influencia de la Bossa Nova en la música internacional fue total. Si coges la música pop o el jazz, se nota la influencia de la bossa y últimamente el nombre de la Bossa Nova regresa otra vez con fuerza. No es sólo la influencia, no es sólo los músicos viendo acordes y ritmos, no, no, ahora regresó porque en EEUU aparecieron películas con bandas sonoras de Bossa Nova y en Europa de repente apareció un público nuevo. Chicos que nunca habían tenido relación con la Bossa Nova comenzaron a interesarse por ella. Por otra parte, João Gilberto continúa haciendo las mismas cosas que hacía y, en mi caso, en Japón el mercado nunca estuvo tan fuerte para la Bossa Nova. En Brasil vuelve a ser éxito Samba de verão y hay series de televisión con bandas sonoras sólo de Bossa Nova. Por eso yo discrepo un poco, pero claro, si Claudio, que por cierto me gusta mucho, se refiere a la bossa pura creo que ahí sí tiene razón pero yo creo que la Bossa Nova no es eso, la Bossa Nova es para continuar siendo explorada, para hacer cosas nuevas sobre ella.

Serenidade: ¿Entonces, más que una influencia de jazz fue una influencia de la Bossa Nova?

Marcos Valle: Exactamente, fue al contrario. Me parece perfecto ese intercambio de influencias. Tienes que oír cosas de otros países. Actualmente todo el mundo tiene un poco de reggae, un poco de bossa, un poco de jazz. Eso es lo que interesa y no pierdes tus características. La música hecha en Brasil por Gilberto Gil o Lenine será siempre música brasileña aunque pueda tener en medio un reggae, o un rock, forma parte de ese intercambio de influencias.

 

 

 

 

 

 

 

 

Serenidade: ¿Cómo es posible que viviendo tanto tiempo en EEUU sólo grabases dos discos allí, Braziliance! y Samba’68?

Marcos Valle: Por lo siguiente: Cuando grabé Samba’68 y Brazilianze! fue rápido, los grabé en el mismo año, uno para Warner Bros y otro para Verve. Después, cuando fui a pasar cinco años allí, estaba muy metido en la cosa de ser autor. Me gusta mucho componer, me gusta hacer músicas y luego verlas grabadas por otros artistas como Caetano, Elis Regina, Sarah Vaughan... En esos cinco años no grabé, sólo actué como compositor, por eso sólo hice dos discos.

Serenidade: Es curioso porque Walter Wanderley en tan solo un año ya hizo tres.

Marcos Valle: Walter Wanderley era un artista, un instrumentista que grababa música de otros autores. Él podía coger de aquí, de aquí... En mi caso no, yo compongo y a la hora de hacer un disco yo hago las músicas para ese disco, por eso no puedo hacer todo a la vez, prefiero ser más tranquilo en ese sentido. Si puedes grabar un disco de dos en dos años está bien. Es lo que pretendo hacer ahora, cada dos años sacar un disco nuevo.

Serenidade: Volviendo a tu último disco Escape, me alegró mucho ver que volvías a componer con tu hermano Paulo Sergio. ¿Qué hace él ahora?

Marcos Valle: Paulo Sergio está componiendo con otros autores. Él es letrista y hace letras para otros compositores y para otros tipos de músicas. Yo empecé a hacer casi todas las letras porque cuando canto me gusta el sonido de las palabras. “Se vocè quiser vivir na praia”, bueno, esta es de él... “O seu site na rede acessei...” Busco ese sonido porque da un groove, un balanço en la manera en que canto. Yo ya había hecho algunas letras en otras ocasiones pero en este disco las cosas vinieron muy juntas, letra y música, pero O indio é Brasil, cuya música es de Vinicius Cantuaría, tiene letra de mi hermano Paulo Sergio. Lógicamente voy a seguir haciendo cosas en solitario igual que él va a hacerlas con otros colaboradores, pero, de ahora en adelante, también vamos a hacer cosas juntos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Serenidade: Treinta años después ¿sigues pensando lo mismo sobre la gente y las cosas de más de treinta?

Marcos Valle: Cuando hice esa música “Nao confie ninguem de mais de trinta anos”, nosotros hablábamos así “nao confie ninguem com mais de 30 anos... 30 cruzeiros...”, en aquella época eran Cruzeiros no Reais, “30 vestidos...”. La cosa del 30 era una cosa muy simbólica. Cuando se decía no confiar en alguien con más de 30 vestidos o 30 consejos, nos referíamos a gente que tiene demasiado y no piensa en los otros, 30 consejos era la gente que sabe de todo y lo único importante es su opinión. Los 30 años era la edad de los que no permitían a los jóvenes que revolucionasen: “Tienes que ser como yo, tienes que seguir mi camino...”. Y los 30 quedaron como algo simbólico. Lógicamente, las personas cómodas dijeron “¡Ah! Pero él tiene mas de 30”. Pero la cosa no era “30 Cruzeiros”, “30 vestidos”, “30 años”, era el 30 porque existía esa frase en Brasil “Nao confie ninguem de mais de 30 anos” y nosotros la utilizamos de forma simbólica. No era exactamente sobre los 30 años, era sobre quien ya envejeció rápidamente.

Serenidade

Manual del usuario
Números atrasados
Artículos
División estereofónica
Email
Enlaces